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Notas y enlaces

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    ¿Qué decir que no se haya dicho ya en innumerables rils y tiqtocs, en equis (antes tuiter) y en foros y chats grupales tan solo nueve horas después que, finalmente, las piedras — que hicieron sonar al río durante años, literalmente – llegaran a su cauce?

    Tres cosas:

    1. Me parece el iPhone de diseño industrial y software (esa simbiosis que obsesionaba al Jobso) más interesante en, fácil, 15 años. Y eso que tenemos a Samsung liderando la categoría desde 2020, con Huawei y Motorola (que se adelantó a tiempo a la nostalgia dosmilera con el revival del RAZR) haciéndole comparsa.
    2. El Duo va a hacer que los seguidores de estatus se lancen por la ventana y va beneficiar a la categoría completa; el chorreo, tal como ocurrió en 2007, va a ser para el ecosistema, incluso para el Pixel Fold. Es un win-win: sí, cuesta CLP$2.5M/~MXN$50K, pero que te vean con él no tiene precio (re: girlies, creators, shatgepeté que fue el fenómeno del celular de palo en chile)
    3. Estuvo bueno el teaser del HomePod en esteroides con pantalla táctil. Van por ti, Amazon.

    ah, re: 18 Pro (Max). Yo me acuerdo de haber querido ir por un iMac por esa frase del Jobso que lo posicionaba como el hub de tu vida digital; qué loco como 20 años después una computadora de bolsillo es el centro de tu universo de facto. Y, sinceramente, dudo si lo que esté cocinando Jony y Sama pueda ser capaz de reemplazarlo por ahora.

  • formas de ver

    el link de hoy es del iPhone Photography Awards de 2026. son 19 años ya de fotos con el smartphone de Apple: vuelvo sobre mi historia y recuerdo mis fotos (que aún tengo respaldadas) con ese N95 que me prestaron en Nokia cuando editaba FayerWayer, o antes incluso, con el Sony Ericsson T610 de segunda mano que le compré a un mejor fotógrafo (y diseñador), Sergio.

    me quedó dando vueltas la imagen que ganó el oro, de Gellért Gombai: dos niños durmiendo sobre el pasto bajo la sombra de una raqueta de bádminton, en blanco y negro, hecha con un iPhone X; han pasado casi dos décadas y la fotografía móvil dejó de ser simplemente eso para pasar a ser computacional, con modelos neurales — y ahora de inteligencia artificial – viendo con nosotros al mismo tiempo.

    los organizadores del concurso dicen que no es la cámara, es quien está detrás. y tienen razón: si un smartphone de 2017 puede tomar una gran imagen casi 10 años después, la tecnología no es necesariamente lo que hace a una foto. uno podría decir entonces que entiende mejor la nostalgia de la generación Z por la ausencia de filtro: éramos los únicos mirando y no lo sabíamos.

  • mythos y leyendas

    mi viernes en la tarde iba súper bien hasta que alguien en la administración Trump decidió darle 90 minutos a Anthropic para borrar del mapa a Fable 5 — el modelo de lenguaje grande que vendría a ser la versión pasada por agua de Mythos, otro modelo de la compañía de Dario Amodei cuyas habilidades en ciberseguridad van desde encontrar una vulnerabilidad en el software hasta armar el exploit para, valga la redundancia, explotarlo con fines no necesariamente benéficos. mi queja no es porque tenía tres instancias de Claude Code armando cositas, sino del snafu que se armó el fin de semana recién pasado en torno a la acción del gobierno norteamericano, que a mi parecer se hizo una zancadilla en esta loca, loca carrera por la inteligencia artificial. para quienes alcanzamos a usar Fable estos días, incluyendo al profesor Ethan Mollick (autor de Co-Intelligence), muchas de las cosas que pasaron eran simplemente magia. y la gracia de la magia es que, de una u otra manera, es una caja negra donde no sabes necesariamente lo que pasa — pero pasa.

  • ¿y si la discusión sobre IA la resumimos en “qué mal envejeció el cine de los 90s”?

    Resulta que me hace mucho sentido este ensayo donde Henry Farrell y Cosma Shalizi ponen sobre la mesa que nuestro debate actual sobre Inteligencia Artificial es básicamente ciencia ficción noventera reciclada como prospectiva seria. A todo esto: qué gran película y libro es El Hombre del Jardín : Chance el jardinero balbuceando obviedades que la élite confunde con sabiduría, muy parecido al debate sobre AGI de hoy. Los autores plantean llevar la discusión desde la singularidad y la Inteligencia Artificial General hacia la perspectiva de una nueva tecnología social, como históricamente lo han sido la burocracia, los mercados y, por qué no, la democracia: sistemas que comprimen la realidad en abstracciones con pérdidas integradas. La pregunta es… ¿qué perdemos al ensamblar la retórica altmanista-amodeista-muskista como verdades escritas en piedra, y qué decisiones políticas estamos disfrazando de evolución tecnológica inevitable? knightcolumbia.org knightcolumbia.org

  • It’s truly magical ✨ (para ellos)

    Eso tuiteó una estadounidense desde el Parián de la Roma Norte es.wikipedia.org en 2022; Francesco Pacifico escribe — tres años después – sobre el fenómeno en Roma, y como la neo clase turista de la unión americana se arroga el "dar valor" a lo que "descubre" fuera de su burbuja (sub)urbana, como el gianduia (el mejor es el 3.0, en Otaleg!). Creciendo en Valparaíso pre-patrimonio-de-la-humanidad y viviendo en Santiago jamás me pasó; quizá por eso para los chilenos el turista siempre es extranjero, pero acá en la CDMX es imposible no sentirse como Francesco: viviendo entre borghettos di merda que se roban el alma de las ciudades por exprimir su æsthetic. thedial.world thedial.world

  • no las eras de taylor: *nuestras* eras

    a un mes del regreso de Oasis a Latinoamérica, una mirada a cómo — a diferencia del verano robado de Charli y la monserga de Taylor – lo de los Gallagher es un sentir colectivo y algo de lo que quieres ser parte – porque habla de nosotros… y de ti.